
Heredar la empresa sin heredar el pleito
En México, 85 de cada 100 empresas son familiares: generan tres cuartas partes del PIB y siete de cada diez empleos formales. Pero apenas dos de cada diez tienen un plan para la pregunta más previsible de todas: ¿qué pasa cuando el fundador ya no esté? La respuesta no empieza en el testamento, sino en la ética — y en un contrato todavía poco aprovechado entre nosotros: el protocolo familiar.